Valencia CF: El término es fracaso
Sólo la Copa del Rey, porque el rival en la final fue el que fue, maquilla un poco la nefasta temporada del Valencia, que ha acabado décimo pero que perfectamente podrÃa haber acompañado a Zaragoza, Murcia o Levante a Segunda. Y es que asà han sido el comportamiento, las decisiones y las maniobras del máximo accionista y ex presidente Juan Soler, que se cargó a Quique Sánchez Flores para posteriormente inmolarse a sà mismo. Una decisión cobarde, únicamente para no dar la cara, pues por su despacho pasan todas y cada una de las decisiones que se toman en Mestalla. Fracasó el proyecto antes de tiempo, fracason unos fichajes carÃsimos en cuanto a rendimiento, fracasó la fugaz era Koeman y fracasaron las formas con tres de los buque insignia de la plantilla valencianista. En la capital del Túria la cordura ha brillado por su ausencia y esto, el despilfarro económico, el ir y venir de técnicos y directivos, puede desembocar en un futuro nada prometedor. La campaña ha sido malÃsima, y sólo la paz que trajo en el tramo final Voro ha salvado un pésimo año. El que se avecina, con Emery en el banquillo y un poco de sentido común en los despachos, no puede ser peor.

Hay que reconocer que el Real Madrid fichó a Antonio Cassano en el momento más inoportuno posible. Llegó en enero de 2006, repudiado en una Roma cansada de su indisciplina y su escasa entrega y a un conjunto, el blanco, que por entonces vivÃa los últimos coletazos de la 'galaxia florentina'. En un intento desesperado por reflotar una embarcación que se hundÃa sin remisión, Florentino Pérez contrató a Benito Floro en sustitución de Arrigo Sacchi como director de fútbol, cargo en el que permaneció menos que un 'chupa-chups' en la puerta de un colegio. El ex técnico pretendÃa españolizar la plantilla y Pérez se sacó de la manga un lateral derecho llamado Cicinho. Tras el brasileño cayó, 


